Qué hace interesante a la Reserva de la Biosfera Arganeraie en Marruecos

La Reserva de la Biosfera Arganeraie es uno de los muchos espacios naturales protegidos de Marruecos. En este caso, desde 1998 y por decisión de la Unesco, tratando así de preservar no sólo los valores medioambientales sino también la armónica integración de las poblaciones en ella. En este post nos preguntamos qué hace interesante a esta reserva desde el punto de vista del turismo ecológico, etnográfico y natural.

¿Qué es y qué abarca la Reserva de la Biosfera Arganeraie?

La Reserva de la Biosfera Arganeraie se ubica en el sur de Marruecos y abarca una amplísima zona: el territorio protegido comprende un área de cerca de 2,5 millones de hectáreas. Eso incluye unos 350 km de litoral atlántico, adentrándose más de 300 km hacia el interior en su parte más ancha.

Este espacio protegido incluye zonas de transición y de tampón para proteger de manera efectiva las zonas núcleo, donde los valores naturales son especialmente significativos y delicados. Esas zonas núcleo se encuentran en las cercanías de Agadir, Sidi Ifni o Tafraoute, entre otras localidades importantes. Además, otras ciudades como Essaouira o Taroudant están también dentro de este espacio delimitado por la Unesco.

Dentro de esta vasta zona se ubican también otros espacios naturales protegidos con otras figuras, como es el Parque Nacional de Souss-Massa, o las estribaciones suroccidentales de la cordillera del Atlas.

Qué hay en este espacio protegido

Como su propio nombre indica, la Reserva de la Biosfera Arganeraie se ha creado para proteger el argán, es decir, la especie vegetal Argania spinose, y el bioma donde se desarrolla: el bosque seco mediterráneo y matorral suculento de acacias y erguenes.

El argán es uno de los árboles ‘nacionales’ de Marruecos, todo un símbolo del país porque es autóctono y porque sus arboledas se han promovido desde tiempos inmemoriales por los usos gastronómicos, cosméticos y medicinales de su aceite.

Además, asociados a la arboleda de argán surgen otras especies muy características, como el drago, árbol característico de estas latitudes que también está presente en las islas Canarias. O diferentes especies de suculentas, capaces de almacenar grandes cantidades de agua en su interior para asegurar su supervivencia en un entorno tan seco y cálido.

Por lo que respecta a la fauna, la arboleda de argán de esta reserva de la biosfera es también el hábitat perfecto para el ibis eremita, en peligro de extinción. Además, el ganado caprino encuentra en sus ramas un apreciado forraje, que pone a prueba sus dotes trepadoras y equilibristas.

Equilibrio y ejemplo cambio climático

Pero como decíamos, la Unesco no sólo tiene en cuenta los valores naturales de este lugar para su protección, sino también la integración armónica de las poblaciones humanas. Y el mejor ejemplo de ello es el sistema agdal, una prohibición estacional de acceso a determinadas áreas para evitar el pastoreo excesivo y asegurar su sostenibilidad, favoreciendo la regeneración natural de las arboledas y sus recursos. 

Su interés radica en su antigüedad y tradición: se trata de un sistema implementado por las comunidades amazigh (bereber) desde tiempos inmemoriales, lo que da cuenta de su sabiduría popular y su compromiso con la sostenibilidad del medio que les aporta recursos naturales. Además, son numerosas las cooperativas, principalmente formadas por mujeres, que se encargan de la extracción y procesamiento del aceite de argán, que siguen poniendo en práctica con técnicas tradicionales y respetuosas con estas arboledas.

Es por ello que, dentro de los objetivos de investigación que también tiene la Reserva de la Biosfera Arganeraie, se estudia y se trabaja sobre el terreno a la búsqueda de enseñanzas acerca de la adaptación al cambio climático, así como el desarrollo económico local.

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