Muchos son los viajeros que se preguntan si Marrakech tiene Palacio Real y, en caso afirmativo, si merece la pena visitarlo. Si tú también te encuentras en esa situación, en este post despejamos tus dudas y te contamos todo lo que tienes que saber al respecto, para poder programar tu agenda de visitas de la mejor manera posible.
Sí, Marrakech tiene Palacio Real, pero…
Efectivamente, Marrakech tiene Palacio Real. Se le conoce como Dar al-Makhzen (Palacio Real, en árabe) y se trata de una construcción histórica aunque muy renovada, en el corazón de la kasbah de la ciudad, la parte más protegida de la medina. Concretamente, cerca de la puerta Bab Agnaou, limitando con el extremo norte de los jardines del Agdal. En su entorno inmediato también está la mezquita de la kasbah, una de las más grandes aún en funcionamiento en la actualidad.
Sin embargo, como decíamos en el subtítulo, hay un importante “pero”. Y es que no se puede visitar. Al igual que ocurre con el resto de palacios reales que posee el monarca marroquí, como el de Fez o el de Tetuán, sigue teniendo un uso residencial y, por tanto, no es accesible al público. Si bien su residencia habitual es el Palacio Real de Rabat, cuando el rey de Marruecos pasa una temporada en Marrakech, se aloja aquí, así que por razones de seguridad no se permiten las visitas. Además, el monarca lo utiliza como lugar de acogida y reunión con otros jefes de estado extranjeros, como fue el caso de la recepción al presidente colombiano, Andrés Pastrana, en 1999.
Por tanto, lo único que se permite es llegar hasta la puerta para contemplar el remozado recinto amurallado que lo rodea, pero no están permitidas ni siquiera las fotos, pues la zona está vigilada continuamente por la guardia real. Para hacerse una idea de las dimensiones del conjunto hay que acudir a las imágenes por satélite, donde se aprecia la existencia de un enorme jardín y numerosos pabellones, así como un patio de honor, todo ello proyectado en el siglo XVIII, con sultanes de la dinastía alauita.
Otros palacios reales visitables de Marrakech
Aunque el mencionado Palacio Real de Marrakech no es visitable, sí hay otras construcciones equivalentes que admiten la visita de turistas. Palacios que, en el pasado, tuvieron esa consideración de residencia real o, al menos, de visires de los sultanes y, por tanto, de la más elevada posición social.
El primer ejemplo que cabría mencionar es el Palacio el Badi, que se encuentra precisamente junto al mencionado palacio real, en su lado norte. Fue uno de los palacios reales más suntuosos de su tiempo, edificado a finales del siglo XVI y principios del XVII, por orden del sultán Ahmed al-Mansur, de la dinastía saadí. Pero unas décadas después, el sultán Moulay Ismail, ya de la dinastía alauita, ordenó su desmantelamiento para construir, con sus materiales, el Palacio Real de Meknes. Por tanto, lo que queda actualmente de aquel gran recinto palatino son ruinas arqueológicas y los estanques de los jardines. En este entorno evocador se celebran festivales de música folclórica.
En cambio, si lo que buscas es un palacio aristocrático, donde se conserve la belleza del arte islámico y un importante sentido de opulencia, el lugar a visitar será el Palacio Bahia: mandado construir a finales del siglo XIX por Si Musa, gran visir del sultán Mohammed IV, conserva espacios tan fastuosos como el Patio de Honor. Y pese a que fue desmantelado tiempo después, aún se pueden admirar los artesonados de madera de los techos, así como los fantasiosos relieves en yeso de las puertas y paredes.