Leyendas populares de Marruecos: un patrimonio oral y muy vivo

Las leyendas populares de Marruecos representan un patrimonio cultural que se transmite de generación en generación, a menudo de manera oral. Y, en muchos casos, tienen una moraleja con la que mostrar a los más pequeños algunas enseñanzas para la vida o incluso para su desarrollo espiritual. En este post analizamos el por qué, te ponemos algunos ejemplos y te damos algunas indicaciones sobre dónde podrás conocerlas con mayor profundidad.

De dónde vienen las leyendas populares de Marruecos

Como indicábamos en el post sobre el mal de ojo, los marroquíes son personas que creen en buena medida en elementos sobrenaturales. Esa es la causa, o quizás la consecuencia, de que todavía hoy existan y pervivan numerosas leyendas populares. Recordemos que el Islam prohibe expresamente las supersticiones, pero en este país se han perpetuado cuentos e historias que se inspiran en fenómenos inexplicables, a menudo asociadosos a la religión, pero no sólo.

Algunos ejemplos de leyendas

Las leyendas populares de Marruecos son tan numerosas que, lógicamente, van más allá de la extensión de un simple post. Pero merece la pena mencionar algunas de ellas para comprender cómo son y estar al tanto de ellas, por si salen a colación durante tu próximo viaje al país.

Sin duda, una de las más famosas, conocida por todos en Marruecos, es la de la Aisha Kandisha. Este personaje femenino sigue causando pavor entre la población local, tanto niños como adultos. Según se cree, se trata de un djinn maligno con apariencia de hermosa joven de cintura para arriba, pero piernas de cabra o camello. Vive en el agua (mar, ríos, pozos), de donde sale por la noche para conquistar a sus presas con su hermosura, para después matarlas o provocarles el suicidio.

Estas leyendas populares no sólo infringen temor, sino también esperanza, como es el caso de la relacionada con Sidi Ahmed, sabio de la montaña, quien consiguió que la djinn Zahra devolviera el agua a las fuentes y manantiales que había secado. O el de Sidi Chamharouch, con apariencia de perro negro de día y ser humano de noche, capaz de curar enfermedades y trastornos mentales, convirtiéndolo en un personaje muy venerado en el entorno del Jbel Toubkal.

Cómo entrar en contacto con estas leyendas

Aunque estas leyendas se han contado a través de los siglos de manera oral, algunos buenos libros las han recopilado para ponerlas a disposición de cualquier persona curiosa. Uno de los autores que lo han hecho, que viajó al país en tiempos pre-digitales, es Edith Wharton: recorrió muchos rincones del país y nos dejó el clásico de la literatura de viajes, In Morocco, del año 1920.

Pero otra interesante manera de adentrarse en esas leyendas populares de Marruecos es pasear por los lugares en los que se ambientan. Por ejemplo, la leyenda de la Aisha Kandisha está muy presente en El-Jadida, donde se cree que iba al acecho de soldados portugueses en el siglo XVI, y también en el norte de Marruecos, pues otras versiones la identifican como hija del Conde don Julián (gobernador de Ceuta y aliado de conquistadores árabes), ‘tumbada’ en el Jbel Musa, también llamada montaña de la Mujer Muerta.

O incluso acudir a los morabitos de Sidi Ahmed y Sidi Chamharouch en el Alto Atlas, que una vez al año son objeto de grandes peregrinaciones de fieles, los unos para ser agraciados con agua abundante para sus cosechas y otros para curarse de problemas de salud, incluida la infertilidad.

Nuestros guías sabrán contarte más historias al respecto, especialmente las relacionadas con cada ciudad o destino a visitar, pues sus monumentos esconden mucho más de lo que sus fachadas nos dicen.

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