Muchos viajeros se preguntan cuál es la medina de Agadir, en su búsqueda del casco antiguo de esta ciudad del Atlántico. Pero tras rastrear el mapa o tras pasear un rato por el centro, cabe preguntarse: ¿Agadir tiene medina? En este post damos respuesta a ello y descubrirás que su historia y el turismo tienen la respuesta.
Un poco de contexto
Como te explicamos en este post, las medinas de Marruecos y del mundo árabe en general son las antiguas ciudades medievales, por lo general amuralladas y con un urbanismo de calles laberínticas. Con el paso del tiempo y del desarrollo posterior, han quedado como el centro histórico de las mismas y son un fuerte foco de atracción turística en cada destino.
Pero no ocurre lo mismo aquí: no se puede hablar de “medina de Agadir” porque sucumbió, como el resto de los barrios de la ciudad, por culpa del terremoto de 1960. Toda la ciudad quedó devastada y se calcula que murieron en el seísmo unas 15.000 personas, según algunas fuentes. Buena parte de las construcciones tradicionales e incluso las más recientes quedaron destruidas: entre el 60% y el 90%, según otros datos.
Esa es la razón por la que no hay medina en Agadir, a diferencia de otras ciudades que, pese a los avatares del tiempo (incluido algún terremoto), han podido conservar su casco histórico, en el corazón de la ciudad actual, donde permanece el latido de las tradiciones y de la vida religiosa.
La medina de Polizzi en Agadir
Sabedores del poder de atracción que tienen las medinas y de la vocación turística que ha alcanzado Agadir en las últimas décadas, se decidió construir una medina desde cero. Lógicamente, ya no iba a ser un barrio neurálgico en torno al cual girase la vida local, pero sí podría tener la capacidad de recuperar trabajos tradicionales y atraer turismo. Como así ha sido.
Se le encargó este proyecto ambicioso a un arquitecto italo-marroquí llamado Coco Polizzi, de ahí que a menudo se la conozca como medina de Polizzi. En dicho proyecto, de 4 hectáreas, las construcciones tendrían un estilo netamente tradicional, con los materiales empleados tradicionalmente aquí (ladrillo, rocas locales, madera), elementos de decoración empleados por los maestros bereberes y un sistema de calles con recodos, pasadizos y trazado irregular. Eso sí: todo ello con los parámetros de higiene y saneamiento propios de la época moderna.
Y el resultado fue de lo más sorprendente, evocador… y exitoso, pues en la actualidad es una de las zonas más visitadas por los viajeros internacionales: por lo que encuentran aquí y porque es, por así decirlo, un lugar muy instagrameable.
¿Qué hay y cómo visitarla?
En el interior de esta sorprendente medina moderna podrás encontrar dos grandes atractivos de ocio: hostelería y tiendas de artesanía. Por lo que respecta a la hostelería, se trata de locales para tomar algo, en un ambiente relajado, especialmente al aire libre. Y en cuanto a la artesanía, la variedad es mayor, pues por el recinto se reparten las tiendas y los talleres de artesanos que trabajan aquí y venden directamente sus piezas, lo que sirve para mantener técnicas tradicionales, a menudo con un toque moderno.
La medina de Agadir se ubica en el sur de la ciudad: aunque queda al otro lado del gran polo de turismo premium de la ciudad (su puerto deportivo), se encuentra en otro entorno verdaderamente exclusivo: el de la desembocadura del río Sus, donde se concentran los principales campos de golf de la ciudad.
La medina de Agadir es un recinto cerrado por el que se paga una entrada de acceso, con consumición incluida, lo que sirve para mantener la tranquilidad y la seguridad en este espacio que cierra sus puertas al caer la tarde.
