Visitar el Museo de la Kasbah de Tánger es una de las propuestas más interesantes si vas a pasar varios días en esta ciudad, por ejemplo al comienzo o al final de tu circuito. En este post te contamos dónde se encuentra, cómo es su edificio y qué colección se expone en sus salas.
La kasbah y su palacio
Lo primero de todo es aclarar qué se entiende por kasbah en Tánger: no se trata sólo de una fortificación militar con orígenes en el siglo X, sino todo un barrio construido dentro de las murallas, por lo que responde más bien al concepto de alcazaba, ubicada en la parte más alta de la ciudad. Desde aquí, por tanto, se tienen vistas privilegiadas del Estrecho de Gibraltar (que separa Marruecos de Andalucía), del puerto de la ciudad y de la medina, siendo varios los miradores existentes.
Y en el corazón de la kasbah se encuentra el Palacio Dar el Makhzen, traducido a menudo como Palacio Real o Palacio del Gobernador: era la residencia del pachá Ahmed Ben Ali Rifi, que estaba al mando de la ciudad en tiempos del sultán Moulay Ismail (siglo XVIII). Este edificio histórico fue rehabilitado hace años para su nueva función de museo, como veremos más abajo, pero su arquitectura es un atractivo en sí mismo.
Su aspecto exterior, encalado en blanco, está en sintonía con el estilo de la medina, pero esconde un interior sumamente rico y sorprendente. En sus diferentes salas, que fueron las habitaciones y salones del pachá, se pueden admirar cúpulas de mocárabes, artesonados de madera, zócalos de zellige y yeserías de gran maestría, aunque el mobiliario original no se conserva (salvo alguna excepción).
Cuenta además con tres espacios abiertos de gran personalidad: dos patios columnados con fuente central y un jardín andalusí que resulta un auténtico remanso de paz para el visitante, como antaño lo era para el pachá. Su disposición en cuatro cuadrantes y la profusión de plantas aromáticas, flores y árboles frutales es una representación del Jardín del Edén en la tierra, y supone el punto final del recorrido de la visita.
Qué colección alberga
Leer el nombre oficial de este museo nos permite entender mejor qué hay en él actualmente: Museo de las Culturas Mediterráneas. Es decir, en sus salas se exponen piezas arqueológicas y recursos informativos sobre las diferentes civilizaciones que han poblado Tánger y su entorno, que han sido a su vez exploradoras y dominadoras del resto del Mediterráneo.
En este sentido, se exponen por ejemplo interesantes mosaicos romanos, como el de Venus, traído de la antigua ciudad de Volubilis, así como diferentes estatuas antiguas que ejemplifican el gusto artístico dominante en la Antigüedad, antes de que la cultura islámica limitara enormemente la representación del cuerpo humano.
Gran importancia tienen también los mapas. En algunos casos, son mapas informativos que explican las diferentes rutas comerciales de hace siglos. Pero sin duda, el más espectacular y de mayor valor es el mapa elaborado por el cartógrafo Abu Abdullah Al-Sabti Al-Idrisi Al-Maghribi (nacido en lo que hoy es Ceuta) que, en 1154, elaboró un mapamundi para el rey Roger de Sicilia. Sin duda, un sorprendente documento que nos permite entender qué se conocía del mundo por aquel momento del siglo XII.
Además de ello, se exponen piezas de artesanía y otros trabajos tradicionales, por lo que el Museo de la Kasbah de Tánger se puede considerar una combinación de museo etnográfico y museo arqueológico. En este sentido, la pieza más icónica es la caja fuerte de hierro forjado que estuvo en la Sala de la Tesorería, y que sólo se abre mediante la combinación de varios movimientos secretos de sus botones.