5 animales que ver en Marruecos: conocerlos para tratarlos bien

A la hora de hablar sobre animales que ver en Marruecos, uno podría pensar en zoológicos, o incluso en parques naturales donde habitan a modo de fauna salvaje (y en algunos casos, en parte es así). Sin embargo, con este post lo que hacemos es enumerar cinco animales característicos del país que, a buen seguro, verás como parte de la vida cotidiana de sus ciudadanos. Y no dejará de ser algo sorprendente, pues suelen ser especies poco comunes en los países de origen de los turistas.

Pero ojo: los enumeramos y los explicamos para que los conozcas mejor y, de esa manera, los puedas tratar como se merece, pues en muchos casos son explotados con fines turísticos por parte de sus dueños. Así que acercarte a ellos con responsabilidad y respeto es clave, sin participar de prácticas abusivas que puedan fomentar los malos tratos o la separación de las crías.

Burros

Marruecos es uno de los países con más burros de todo el mundo: según algunas fuentes, rondan el millón de ejemplares. Y esto es así porque, en muchos lugares, se siguen empleando como medio de transporte y carga. Esto ocurre en áreas rurales y se puede comprobar de primera mano en localidades como Rissani, donde es famoso el aparcamiento de burros a las puertas de la medina, especialmente ajetreado en días de mercado.

Dromedarios

Animal asociado al desierto por ser una especie muy bien adaptada al calor y la sequía, es igualmente el medio de transporte tradicional para recorrer las dunas. De hecho, su supervivencia en la actualidad va ligada a las rutas que se organizan entre lugares como Merzouga y los campamentos de jaimas del desierto, en el corazón de Erg Chebbi. Siempre queda la alternativa moderna y rápida del 4×4, pero no es lo mismo. Por cierto: aunque a veces se le llama camello, por ser un camélido, es más correcto decir dromedario, pues es distinto al camello.

Ovejas (corderos)

La tradición ovina de Marruecos es muy antigua, y sigue manteniendo una importante cabaña de ovejas de diferentes razas, algunas de ellas autóctonas, tanto para la producción de lana como de carne y leche. Una de ellas, la de raza sardi, es la que se suele dar los corderos más preciados para la fiesta del Aid o del Cordero. Lógicamente, cada vez se lleva más la opción de comprarlo por piezas en la carnicería, pero todavía algunas familias prefieren seguir el rito tradicional de sacrificar un ejemplar específico, lo que lleva a este animal al centro de la vida local en esas fechas.

Monos (macacos de Berbería)

Otro de los animales realmente característicos de Marruecos es el macaco de Berbería. Cuenta con poblaciones muy numerosas en reservas naturales como el Parque Nacional de Ifrane, y se caracteriza por su buena tolerancia a la presencia humana. Eso hace que, por desgracia, muchos monos sean explotados en las plazas de las ciudades: a menudo, crías de esta especie son separadas de sus hábitats naturales, llevadas con correa y collar y ofrecidas a los turistas mediante una foto a cambio de un ‘donativo’. Tanto nuestra agencia como las autoridades y asociaciones de protección de animales piden no formar parte de ese círculo vicioso.

Serpientes (cobras egipcias)

Por último, otro de los animales que ver en Marruecos es la serpiente, concretamente la cobra egipcia. Y de nuevo, se pide no participar de su explotación e incluso peligrosidad: las emplean los encantadores de serpientes, conocidos como aissauas, que las hacen erguirse o bailar al son de su flauta en plazas como Jemaa el Fna. En realidad, no están bailando precisamente, sino sometidas a un gran estrés para alcanzar esa posición, y posar con ellas al cuello o en la mano puede ocasionar un gran riesgo, pues son venenosas.

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